Professors (50 sin leer)
El próximo miércoles 15, a partir de las 20 horas, prosigue en el Ateneo de Cáceres (C/General Ezponda, 9, junto a Plaza Mayor), el seminario“Arte y poder” que organiza la sección de Filosofía del Ateneo y dirige el profesor Víctor Bermúdez, quien presentará la ponencia titulada “El milenario poder de las imágenes”. En la conferencia se tratará acerca del origen del arte paleolítico y su significado social y político a la luz de las teorías de distintos filósofos o arqueólogos como David Lewis-Williams y otros. Tras la ponencia se celebrará el habitual debate con los participantes. Entrada libre hasta completar aforo.





En la hermosa tela se veían
entretejidas las silvestres diosas
salir de la espesura, y que venían
todas a la ribera presurosas,
en el semblante tristes, y traían
cestillos blancos de purpúreas rosas,
las cuales esparciendo derramaban
sobre una ninfa muerta, que lloraban,
Todas con el cabello desparcido
lloraban una ninfa delicada,
cuya vida mostraba que había sido
antes de tiempo y casi en flor cortada.
Cerca del agua en el lugar florido,
estaba entre las hierbas degollada,
cual queda el blanco cisne cuando pierde
la dulce vida entre la hierba verde.

Divendres, 24 de maig 2019 - Horari: 18h
Lloc: Sala d’actes de la Biblioteca Marc de Vilalba.Organitza: Joan Méndez
Entrada lliure.
Pot la inauguració d’una modesta llibreria en una petita comunitat tradicional suposar un perill? Per què? Per a qui? Quin mal pot fer obrir una botiga per vendre uns objectes “tan inofensius”?
La llibreria és una pel·lícula dramàtica coproduïda per Espanya, el Regne Unit i Alemanya que va ser estrenada l’any 2017 i dirigida per la Isabel Coixet, que va adaptar al cinema la novel·la The Bookshop de l’escript
... (... continúa)









El rechazo de la filosofía como saber irrelevante (o impertinente) en Brasil (y otros lugares) no es solo cuestión de ignorancia. Ni de política. Es cierto que – especialmente en Latinoamérica – algunas facultades tienen fama de “subversivas” o “izquierdistas” (entre ellas las de Filosofía), y que el gobierno de Bolsonaro amenaza con una política educativa fascistoide (control ideológico de los profesores, régimen policial en las escuelas, retirada de fondos a universidades “conflictivas”). Pero ni la filosofía es, en rigor, de “izquierdas” (ni de “derechas”), ni ha dejado de ser relativamente tolerada por estados mucho más fascistas que el de Bolsonaro (muy conscientes de la eficacia de aquella cuando se la pervierte e instrumentaliza ideológicamente).





"La aspiración a salvar el mundo, síntoma mórbido por excelencia, se acompaña inevitablemente de la rabia por destruirlo"
"El espectáculo [del mundo] debe continuar con sus mismos actores amnésicos representando la misma comedia de la felicidad, recitando las mismas tonterías ante la misma sala somnolienta"
"Hay dos tipos de matrimonios. Aquellos en los que la novia se da cuenta de que se ha equivocado de hombre caminando hacia el altar, y aquellos en los que se da cuenta de lo mismo al volver del altar".
"Es porque uno ha creído entrever la eternidad en la mirada de la mujer deseada por lo que se despierta cada mañana en el lecho de Procusto: amputado de sus sueños, pero ajustado a las dimensiones de la realidad."
Todo lo anterior se encuentra en las páginas de este libro y, sin embargo, a mí me da la sensación de que Jaccard es un ameno bon vivant que usa el nihilismo como pose estética. No sé si un nihisla genuino se detendría a contarnos lo siguiente: "Cuando Oscar Wilde, después de haberse entregado con placer a ese extraño y peligroso juego al que los ingleses se refieren como 'courting disaster', fue arrestado por la policía, una muchedumbre se reunió ante su casa y, conforme pasaba, le gritaba. Sin embargo un hombre se descubrió y respetuosamente se inclinó. Wilde le dijo: 'Señor, hay personas que por menos que esto han entrado en el paraíso'"A finales del siglo XIX aparecieron los clubes de suicidas. Estos clubes, muy selectos, se pusieron de moda en las grandes capitales europeas. Para entrar a la eternidad sin escándalo, había que suicidarse debida y libremente. Y ambas cosas eran proporcionadas por asociaciones, que se asemejan a las sociedades secretas. Para participar en el club había que ofrecer pruebas de una resolución decidida a morir. Una vez admitido, el novato se enteraba de que el día de su suicidio se determinaba de la siguiente manera: se organizaba una partida de cartas en la que el ganador perdía la vida. Por supuesto, el afortunado recibía de los otros miembros del club muestras de la más sentida enhorabuena. Se daba una gran fiesta y cuando el elegido abandonaba el club sufría un accidente organizado por sus amigos...













La única y modesta fuente de legitimidad que queda a los estados democráticos es el pequeño acto simbólico –y cuasi mágico– del voto («mágico» en cuanto ritual generador de la ilusión de un efecto real). Esto no quiere decir que el voto carezca de utilidad. El voto sirve, fundamentalmente, para legitimar a los estados democráticos y, a su través –y mientras sea precisa esa mediación–, al orden socio-económico e ideológico que se determina más allá de ellos. El rito del voto sirve, en fin, para legitimar un orden socio-económico e ideológico que, en el fondo, no ha votado nadie. ¿Pero se imaginan que –en justa correspondencia– nadie quisiera participar en la pantomima electoral? Una democracia puede pervivir en condiciones muy precarias, pero no con urnas completamente vacías. ¿Qué hacer para evitar ese riesgo? Una mala solución sería obligar a la gente a votar (como se hace en algunos países). ¿Pero y si se resisten? Hay una estrategia mejor: la de la crispación. Los fabricantes de bulos, que viven de ella, saben muy bien como generarla y aprovecharla. Los políticos profesionales también. La regla principal podría ser: «genera controversia, encona las posiciones, evita todo aquello que contribuya al consenso y al diálogo sensato, y producirás la sensación de que hay una apasionante (o, al menos, apasionada) vida política más acá de las determinaciones (e indeterminaciones) socio económicas internacionales y su administración burocrática e ideológica global».Esto es: crea usted que su voto para evitar el «fascismo» (o la llegada de las «hordas rojas») es poco menos que un acontecimiento histórico, o de que las decorativas políticas simbólicas y sociales de bajo coste que los partidos pueden poner en marcha (y que es, básicamente, lo que los distingue) van a determinar nuestro futuro o el de nuestros hijos. Si son ustedes capaces de creerse tal cosa, todo va como la seda... De esto trata nuestra última colaboración en El Periódico Extremadura. Para leer el artículo completo pulsar aquí.

