¡Atrévete a saber! ¡Ten valor para disponer de tu propio entendimiento! Este es el lema de la Ilustración que, según Kant, suponía que el ser humano había llegado a la mayoría de edad y había de empezar a pensar por sí mismo. Para desarrollar esa capacidad y ejercerla con criterio debía formarse, de ahí el “Atrévete a Saber”. Hay distintas cuestiones sobre las que aquí podríamos reflexionar:
1. Tal y como el propio Kant se preguntaba: ¿Vivimos ahora en una época ilustrada? ¿Qué desean saber o conocer las personas? ¿Desean ampliar sus conocimientos? ¿Su formación cultural les permite juzgar y pensar por sí mismos? ¿Les permite no ser manipulados fácilmente? ¿Es ahora la razón realmente autónoma, crítica y tolerante?
2. ¿Qué saber es realmente importante? ¿Dónde podemos hallarlo? En el instituto, en las bibliotecas, en los medios de comunicación, en la calle, en la religión,… ¿Qué debemos saber o conocer?
3. ¿Es mejor saber o refugiarnos en la ignorancia, los prejuicios o los lugares comunes de la gente que nos rodea para no quedar marginados?
Se trata de argumentar intentando responder estas preguntas para concretar cuál es vuestro punto de vista.