La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor.Winston ChurchillLa compleja y paradójica historia española, tan desgarrada e inestable, encuentra en don Miguel de Unamuno su figura más emblemática. Junto a
Ortega y Gasset, el otro gran filósofo español del siglo XX, se convirtió en el primer adalid de la República, contra la Dictadura de carácter monárquico, pero cuando se produjo la sublevación militar se puso de parte de la insurreción porque consideraba que el proyecto republicano había naufragado, saboteado desde dentro por la extrema izquierda, y se inclinaba por una refundación dictatorial de la misma. Como
Goethe, prefería "la injusticia al desorden".
Ayer fue día de fiesta porque se celebró del Día Nacional de España, llamado de la Hispanidad. Es bueno recordar otro 12 de octubre, el de 1936, cuando ya iniciada la Guerra Civil tuvo lugar un acto académico en el que Unamuno se enfrentó a sus nuevos aliados, los franquistas, los falangistas, el Ejército...

(Unamuno a la salida de la discusión con Millán Astray. Esos brazos en alto más que saludarlo lo que quisieran es abofetearlo. Y es que las imágenes necesitan si no mil, por lo menos cien palabras para explicarse)
Aquí podéis leer el relato que hace Andrés Trapiello en su libro
Las armas y las letras del incidente, y
aquí una entrevista a Trapiello en la que también explica que las cosas en aquella época no fueron ni sencillas ni maniqueas.
¿Todos los escritores están en la misma balanza?La inmensa mayoría de ellos hubiera preferido un tercer bando. Con la República estuvieron Lorca, Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Miguel Hernández. Sí pero es que en el otro bando también estaban Baroja, Azorín, Ortega y Gasset, Unamuno, Pla, etc. Todavía hay mucha gente que cree en este esquema y se privan de grandes escritores porque no estaban en su bando. Durante muchos años se prescindió de Azorín, Eugenio d'Ors o Foxá. A mí no me parece peor escritor Sánchez Mazas que Francisco Ayala, ni Pla que Chaves Nogales. Es un error compararlos: si los pones en la misma balanza pesan lo mismo.Sin embargo, hasta las letras fueron colocadas por bandos.No todos los que estaban en la República acatan los principios de la ilustración y la democracia, ni todos los que están con los fascistas son fascistas, ni dejan de ser ilustrados por estar con ellos. El libro se propone explicar aquello que era demasiado sencillo de explicar. Los que ganaron la guerra perdieron los manuales de literatura y a muchos de los que la perdieron se les concedió el estatuto de grandes escritores.A día de hoy aquellas rencillas entre "los hunos y los hotros", que decía Unamuno, todavían se agitan sobre nuestras cabezas como espectros que no conseguimos que se desvanezcan del todo. Por ejemplo, la que hay montada con la rojigualda, la bandera de España, que todavía hay quien la interpreta en clave franquista, los "hunos" para agitarla como si fuese una metralleta y los "hotros" para rechazarla como si fuesen vampiros ante una ristra de ajos.
Haría falta, quizás, un artista que, como
Jasper Johns con la bandera estadounidense, hiciera una nueva reinterpretación, reapropiación o como queramos llamarlo de ese símbolo patrio, de forma que fuese, más allá de inercias y lastres históricos, de
Carlos III a Franco pasando por la I República, la bandera de la Constitución de 1978 y los valores democráticos en ella recogidos.
"Una noche soñé que pintaba una enorme bandera de Estados Unidos y, a la mañana siguiente, me levanté, salí y compré los materiales necesarios para comenzar. Y lo hice. Trabajé en aquella pintura durante largo tiempo. Es una pintura muy corrompida—físicamente corrompida—porque la empecé con esmalte casero, con el que se pintan los muebles, y no se secaba lo suficientemente rápido. Luego tuve la idea de algo sobre lo cual había leído o había escuchado: encausto de cera."--
Jasper Johns 
PD. ¿A alguien se le ocurre una reinterpretación de la rojigualda que pudiese ser aceptada por los hunos y por hotros? Algunas ideas




PD.
Consuelo Ramírez, inspirada por los comentarios, hace una propuesta de nueva bandera de España, perdón, Spain. Quizás se podría usar en competiciones internacionales, como Eurovisión o las Olimpíadas, donde suele haber mucha confusión con tantos países...

PD.
Cynthia Bustos ha diseñado esta bandera figurativa en la que el rojo de las amapolas y el amarillo de los trigales se integran maravillosamente en la rojigualda, aportando además nuevos significados

Me ha recordado este poema del cubano
Nicolás Guillén:
Sobre la quemadura de la amapolaaplícate jazmines ,que eso la cura;si acaso fuese grave la quemadurausarás la camelia, pero una sola.
Cuando el cielo en verano se tornasolay ni una nube vaga de cruel blancura,y el hastío te invade como una impuraserpiente que te aprieta y asfixia y viola,
búscate una muchacha que toque viola,siempre que de ella sea la partitura,y quémala tú mismo con amapola;
una muchacha fresca, sonriente y puray dale una camelia, pero una sola,si acaso fuese grave la quemadura...Y ya que estamos poéticos, el poema
España, camisa blanca de mi esperanza del poeta vasco
Blas de Otero, en la versión cantada de
Ana BelénPD.
Carlos Luque nos envía su propuesta de bandera:
"Este es mi ideal de bandera aunque a simple vista parece que no representa nada, sí lo hace. Imagina que cada ideal es un color, si los mezclas obtienes el blanco."