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| by Rick Beck |
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| forges |
«Toda protesta política profunda es un llamamiento a una justicia ausente, y va acompañada de la esperanza de que en el futuro se terminará restableciendo esa justicia; la esperanza, sin embargo, no es la primera razón para llevar a cabo la protesta. Protestamos porque no hacerlo sería demasiado humillante». John Berger
| by Rick Beck |
| Alexis de Tocqueville |
El expediente de Zeus.En uno de los más conocidos diálogos de Platón, El Banquete encontramos en boca de uno de los protagonistas, Aristófanes, el mito de una nostalgia de unidad originaria que parece consubstancial a la condición humana:"Pero habeis lo primero de conocer la forma y manera de ser humana y lo que con ella ha sucedido [ ...] Pues en primer lugar, eran tres las especies de los hombres y no dos, como ahora macho y hembra. Había una tercera, común en algo con esas dos, y cuyo nombre ha quedado hasta el día de hoy, en tanto que ella está extinguida: pues "andrógino" o "machihembra" o "marimacho"era en aquel entonces una de las tres, ompuesta así en figura como en nombre de las otras dos, de la de macho y de la de hembra, mientras que ahora no hay tal, sino como nombre que se ponga como insulto.Eran pues tremendos en poder y fuerza; soberbios eran los sentimientos que albergaban y osaron ir contra los dioses [...] Apenas si al cabo Zeus, tras haberlo meditado, habla como sigue: 'Me parece que he dado, dijo, con un expediente para que siga por un lado habiendo hombres y cesen, por el otro, en su desenfreno, una vez que su fuerza mengue. Y es ello que ahora, dice, voy a dividirlos en dos a cada uno de ellos, con lo cual, a la vez que vendrán a ser más débiles, serán más provechosos para nosotros, al resultar su número acrecentado; y marcharán erguidos sobre dos piernas. Pero si todavía les diera por portarse insolentemente y no se quisieran quedar tranquilos, de nuevo los he de dividir en dos, de modo que anden sobre una sola pata coja'. Habiendo dicho lo cual iba dividiendo a los hombres por la mitad, como quienes rajan las serbas y las preparan para hacer orejones de ellas [...] cada uno de nosotros es como una de las piezas de un hombre entero, dividido que está como los partes de un lenguado, de uno dos".El texto platónico enfatiza el hecho de que en esta escisión originaria tendría su matriz la pulsión amorosa tendiente a reencontrar la unidad primitiva suturando así "la llaga del ser humano". Pero la fuerza del mito va mucho más lejos. Es de buena lógica pensar que en realidad el ser previo a la escisión no era aun el ser humano, que este surge como resultado de la misma, y en consecuencia, contemplar a la luz de tal quiebra originaria, tal ruptura en el seno de lo entero, la totalidad de los proyectos humanos. Todos ellos esconderían una inclinación a superar la parcialidad correlativa del ser y alcanzar así una plenitud que necesariamente (puesto que la individualidad humana resulta de la escisión) sería necesariamente más que humana.Prioridad ontológica de la escisiónPero el proyecto de reencontrar lo entero puede adoptar estrategias diferentes, algunas de las cuales se revelan inoperantes respecto al fin propuesto. La única manera de que la escisión no triunfe es asumirla, o sea: contemplar la individualidad como su fruto, rechazando de sí el espejismo consistente en ver cada cosa como una entidad por sí misma, la cual sólo en segundo lugar- y accidentalmente- mantendría relación con las demás."El hombre es un nudo de relaciones" indicaba Saint Exupery, pero se traiciona lo esencial de este aserto si se considera que hay un ser del hombre previo a este su ser en relación. Se lo traiciona asimismo si se considera que la relación baña en un fondo de neutralidad que podría traducirse en tensión pero también en complementaridad.La escisión en lo uno, traducida en polaridad, es la condición de la identidad, pero lo así polarizado no se vincula en la neutralidad sino en la oposición y en última instancia en la contradicción.La concepción según la cual, en primer lugar las cosas son lo que son y sólo en segundo lugar entran en relación diferencial las unas respecto a las otras recibe la puntilla en pensadores como Hegel, pero este no es el único. Leibniz había preparado el terreno enunciando principios sobre los que me detendré un momento en la próxima columna.
Marisa del Bit había dedicado toda su vida a los ordenadores. Desde muy pequeña trasteaba ya con aquellas máquinas de cinta, que las nuevas generaciones no podían ni imaginar. No dudó en estudiar informática, completando los siempre obsoletos contenidos de la carrera con una formación autodidacta, construida gracias a horas y horas de trabajo delante de la pantalla, y buscando en Internet todos los tutoriales habidos y por haber. Para ella y para toda su familia fue una sorpresa tremenda cuando la seleccionaron en el ministerio de defensa. Desde aquel momento siempre había trabajado en proyectos secretos que representaban para ella un reto tecnológico muy motivador. Y además estaba convencida de que ayudaba a la seguridad de todos. El trabajo que tenía entre manos era muy ambicioso: extraer toda la información que hubiera en la red sobre un ciudadano particular para cruzar los datos y comprobar si había podido cometer un delito. En el ministerio no podía hablar de ello, pero en los pasillos se decía que iba a ser el trabajo que garantizara la seguridad de todo el país.
Después de meses de trabajo, un alto mando reunió a todos los implicados. Era el día de la puesta de largo del programa y querían poner a prueba su capacidad. Tomó la palabra un tipo encorbatado que en un tono bastante frío y distante dijo lo siguiente:
-El ministerio les está muy agradecido por el trabajo que han hecho hasta la fecha. Hoy ha llegado el momento de probarlo. Como saben, accederán ustedes a información muy sensible de todos los ciudadanos, combinando todas las bases de datos disponibles ahora mismo en la red: redes sociales convencionales, pero también archivos de la policía o hacienda. Por eso, necesitamos que sean ustedes ciudadanos ejemplares. No podemos permitirnos el lujo de que aquellos que van a perseguir el delito a través de la red estén dispuestos a encubrirlo. Para ello, el ministerio ha diseñado una prueba. Ustedes pueden decidir si someterse a ella o no. Si deciden abandonar, firmarán un finiquito que les reportará la cantidad de dinero correspondiente a este tiempo de trabajo, condicionado por supuesto a que guarden silencio sobre el trabajo desarrollado en este periodo. Si siguen adelante, no sólo continuarán cobrando el generoso sueldo que se les ingresa puntualmente, sino que tendrán la oportunidad de seguir trabajando y mejorando el programa, entregando sus vidas a aquello que más les apasiona: programar, trabajar con bases de datos y velar por la seguridad de su país.
Marisa ya se estaba poniendo nerviosa. No sabía bien por qué, pero aquel tipo no le gustaba un pelo. Lo que no se podía negar era lo último que había dicho. Si algo le gustaba en la vida era el trabajo que estaba haciendo ahora. El hombre de la corbata continuó hablando:
-La prueba se sencilla. Se sentarán ustedes delante de la pantalla, y ahí verán el nombre de las personas a las que más quieren: familiares, amigos, parejas todos aquellos con los que pensamos que tienen una relación de amistad y cercanía. Si presionan ustedes la barra espaciadora, el programa que han diseñado comenzará a extraer la información de todas estas personas. Si en su historial hay algo sancionable, se les notificará el castigo correspondiente, obligándoles a cumplir la pena o multa prevista en la ley. A ustedes les corresponde ahora mostrar si serán sinceros y honestos en el desempeño de su importante trabajo o si estarían dispuestos a encubrir a quienes más quieren. Siéntense en el ordenador. Disponen de cinco minutos para tomar la decisión.
Marisa se sentó delante del equipo en el que tantas horas había trabajado. Vió la lista completa de sus familiares, sus mejores amigos. Estaba también su novio y la gran mayoría de sus compañeros de colegio. Marisa sabía que muchos de ellos tenían asuntos pendientes. Multas sin pagar, declaraciones irregulares a hacienda, y en algún caso incluso algo de trapicheos, pequeños actos vandálicos e insignificanres robos. También sabía que su programa era muy bueno y detectaría todos estos delitos. ¿Qué debía hacer Marisa? ¿Apretar la barra espaciadora o levantarse de la silla e irse a casa? ¿Qué harías tú? Y alguna pregunta más: ¿Qué te parece la prueba diseñada por el ministerio? En caso de que existiera un programa así, ¿quién quisieras que lo gestione, alguien dispuesto a apretar la tecla o alguien que en ciertos casos haría como que no ve lo que tiene delante de la pantalla?
Comentario
Este tipo de dilemas tienen un largo recorrido en filosofía (y también en la vida diaria). En ellos se mezclan inteligencia y emociones, pero no siempre es fácil determinar hacia qué solución nos empuja cada una de ellas. Un caso muy conocido es el dilema que cita Sartre en una de sus obras: un joven estudiante se debate entre dos opciones irreconciliables. O bien quedarse con su madre, que requiere sus cuidados, o bien alistarse con el ejército de liberación francés que iba a luchar contra la ocupación nazi. Como decíamos antes, no es fácil decir si la inteligencia nos lleva a una u otra opción o si los sentimientos nos aclaran cuál de las dos es más querida. Otro caso relativamente conocido lo encontramos en la historia de la ciencia: Richard Feynman, uno de los físicos más importantes del siglo XX, supo antes de casarse que su entonces novia, Arline Greenbaum padecía tuberculosis, una enfermedad mortal todavía en los años cuarenta. En aquel momento Feynman ya contaba con cierto prestigio en el mundo científico, y hubo de enfrentarse a una decisión que, sin embargo, no representó para él dificultad alguna: casarse con Arline o abandonarla, siguiendo el consejo de algunas personas de su entorno. Con todo, Feynman decidió contraer matrimonio, compartiendo así con su esposa los últimos años de su enfermedad. Meses después de su muerte Feynman escribió una conocida carta de amor, que incluía una curiosa postdata: Por favor, disculpa que no eche esta carta al correo pero no conozco tu nueva dirección. Pero no es preciso hablar de grandes filósofos y científicos: tenemos que elegir muchas veces entre inteligencia y emociones en los amoríos y desamoríos de adolescencia y juventud, que de una forma a veces un poco trágica aparece en las canciones y películas que abordan el tema: seguir o no saliendo con la persona que no es la adecuada, aceptar los consejos que recibimos de los mayores y que con tanta frecuencia no coinciden con nuestros deseos, rodearnos de las personas adecuadas en nuestro grupo de amigos son ejemplos tan frecuentemente utilizados como reales.
RESPUESTA.- Empecé la tesis doctoral en el departamento de Psicobiología. Estuve tres años con una beca investigando en adicciones y tal. Y, además, era curioso, porque lo que estaba estudiando ahí era los efectos del status neurobiológicamente y cómo ese status afectaba a la vulnerabilidad hacia el consumo de drogas. Estaba estudiando el poder en ratones, básicamente. Eran machos dominantes frente a machos sumisos y lo que sabemos es que hay una serie de cambios hormonales dependiendo de la situación en el status en que se encuentre cada cual. Investigamos biológicamente a los ratones porque es una especie que se estructura en jerarquías, por lo tanto en sociedades, al igual que los seres humanos y, claro, son mucho más manipulables que otras especies animales.

Tiresias .- "Afirmo que tú eres el asesino del hombre acerca del cual están investigando"
Edipo.- "No dirás impunemente dos veces estos insultos"
Tiresias.- En ese caso, ¿digo también otras cosas para que te irrites más?
Edipo.- Di cuanto gustes, que en vano será dicho.
Tiresias .- Afirmo que tú has estado conviviendo, muy vergonzosamente, sin advertirlo, con los que te son más queridos y que no te das cuenta en qué punto de desgracia estás"
Un debat a classe de filosofia per parlar sobre dues representacions que l'ésser humà té a l'orient per simbolitzar la realitat : el confucianisme i l'hinduisme.
L’evidència sense misteri de l’”això i no altra cosa” és pornografia.


En la tradició cristiana la nuesa porta una “inesborrable signatura teològica” (Agamben, Desnudez). D’acord amb aquesta tradició, Adam i Eva abans del pecat no estaven nus, doncs els cobria un “vestit de la gràcia”, un “vestit de llum”. El pecat els arrabassar el seu vestit diví. En trobar-se completament nus, es van haver d’esforçar per cobrir-se. Segons això, la nuesa significa la pèrdua del vestit de la gràcia.

¿Culto a la celebridad? Lo más significativo es, al contrario, la pérdida de carisma que sufren las estrellas y famosos del mundo en la época postmoderna. El destino de las «estrellas» de cine es paralelo al de los grandes líderes políticos y pensadores «filosóficos». Las figuras imponentes del saber y del poder se apagan, pulverizadas por un proceso de personalización incapaz de tolerar por más tiempo la manifestación ostentosa de tal desigualdad, de tamaña distancia. En el mismo momento se produce la disolución de los discursos sagrados marxistas y psicoanalíticos, el fin de los gigantes históricos, el fin de las stars por las que la gente se suicidaba y, a la vez se multiplican los pequeños pensadores, el silencio del psicoanalista, las estrellas de un verano, las charlas intimistas de los políticos. Todo lo que designa un absoluto, una altura demasiado importante desaparece, las celebridades pierden su aura a la vez que se debilita su capacidad de entusiasmar a las masas.

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| by Enrique Flores |
La transparència no és el mitjà de la bellesa. Segons Benjamin, per a la bellesa és ineludible un acoblament indissoluble entre encobriment i encobert (Las afinidades electivas de Goethe) La bellesa està lligada de manera obligada al vel i a l’encobriment. L’encobert només roman en si mateix sota l’encobriment. El desvetllament fa desaparèixer l’encobert (...). Només una forma o una imatge poden ser belles. En canvi, és sublim la nuesa sense forma ni imatge, que ja no porta inherent el misteri com a constitutiu de la bellesa. Allò sublim va més enllà d’allò bell. Però la nuesa peculiar de la criatura és qualsevol cosa menys pornogràfica. És precisament sublim i apunta a l’obra del creador. També per a Kant un objecte és sublim quan supera tota representació, tota imatge. Allò sublim va més enllà de la imaginació.

Aquests dies s’ha descobert un tripijoc universitari de l’ideòleg del nou partit regeneracionista “Podemos”, Iñigo Errejón, que cobrava 1825 eurons mensuals per un projecte d’investigació a temps complet a la Universitat de Màlaga, que mai va escriure, però que li servia per organitzar el partit. Un projecte que, a més, havia estat dissenyat a mida del Sr. Errejón per un camarada seu, Alberto Montero, catedràtic i membre de la direcció de Podemos.
Però el problema no és el típic del xanxullo universitari, tot i que és obvi que alguns amiguets postcomunistes de Madrid i províncies han arribat a gestionar les facultats de Ciències Polítiques com si es tractés d’un cortijo. El problema, dispensin, és filosòfic. Al llarg dels darrers 30 anys, les facultats de Dret i de Ciències Polítiques han estat “okupades” per professorat que ha estat realment molt pitjor que mediocre. Si reviseu els programes, veureu que el que s’ha explicat als futurs sociòlegs juristes és bàsicament les teoria amic/enemic de Carl Schmitt i el positivisme jurídic de Weimar (Kelsen), que separa moral de dret.
Així s’han creat promocions i promocions de professionals que ho ignoren tot sobre pensament jurídic contemporani (no saben res de les tesis utilitaristes, per exemple, ni del liberalisme clàssic - per no llegir, no coneixen ni Sartori!). Això ha estat un càncer per al sistema legal i per a l’anàlisi social i tindrà conseqüències encara més brutals. Demanar a un lector de Schmitt que tingui el més mínim respecte per la separació de poders és demanar-li massa.
No hi ha res més pràctic que una bona teoria i la ignorància supina de la teoria democràtica i liberal del dret ens ha portat aquí. Tenim un progressisme idiota que creu de debò que Schmitt, Zizek i Mouffe són la santíssa trinitat de la filosofia política. Les facultats universitàries de Lletres, a Catalunya i a Espanya, són plenes d’ analfabets en estat pur que malviuen amb salaris ínfims donant classes a nanos que han fet un batxillerat subcultural. Gent que no sap res, que cobra una misèria i que només tramet ressentiment s’encarreguen de la formació dels nostres futurs juristes, sociòlegs i professors. Torsimanys cecs menen la gent al precipici. Ja ho estem pagant caríssim en demagògia i ho pagarem més car encara.
Vostès mateixos.
| En Cleveland no odiaban el azul (Fuente: Gender Mystique). |
| Flamencos sorprendidos después de saber que el rosa es el color favorito de menos del 5% de las mujeres. |

Para hacer una analogía, imagina que has entrenado a un robot zombi para que cruce un lago en un velero, y en el otro hay tres embarcaderos, A, B o C, y el viento cambia constantemente. En este caso, el viento jugaría el papel de las influencias no computables, y los virajes y golpes de timón del velero serían los procesos algorítmicos deterministas para cuya ejecución se ha programado al robot zombi. Pero cada viraje estaría sometido a esa influencia no computable, de manera que el resultado – el puerto A, B o C en que atraca el velero – sería consecuencia de ambas influencias. Pienso que la experiencia de llevar a cabo este proceso determinista junto con esta influencia no computable es lo que llamamos libre albedrío. Por lo tanto, en ocasiones, hacemos cosas que son más o menos inesperadas incluso para nosotros mismos.
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No es esta la primera vez que jugamos con el tiempo: hace un par de años ya aludíamos a cinco tópicos que se han colado en nuestro lenguaje cotidiano, muchos de ellos convertidos en coletillas recurrentes. Retomamos hoy el tema añadiendo otras cinco expresiones que de alguna forma nos ayudan a comprender lo incomprensible: el tiempo.
En les introduccions a la filosofia prolifera el tòpic que filosofia és fer-se preguntes, més que cercar respostes. També sentim de vegades suposats entesos que resumeixen la noció de pensament crític tot afirmant que és un qüestionament permanent. Crec que tots plegats obliden que preguntar-se, si té algun sentit més que el de mantenir un posat aparentment anti, apunta a respondre's, a mantenir l'alè de recerca de la veritat, a fer present la vocació fonamental de la filo-sofia.M'ha vingut al cap això, quan, en l'estel·la de l'èxit de la Mostra de Fotofilosofia, he llegit aquest post d'Angel Gabilondo al seu blog, que comença: