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| Walden al novembre. Concord, MA. Font |
Una percepción reciente de gran importancia es que una lista interminable de condiciones y enfermedades mentales se asocian a cambios en la estructura del córtex prefrontal: no en su mera función o actividad, sino en el diseño de sus circuitos, en su hardware. La depresión, el estrés postraumático y las adicciones comparten las mismas alteraciones estructurales en el córtex prefrontal: las proyecciones que conectan unas neuronas con otras (axones y dendritas) se retraen y se atrofian. La sede del yo pierde su conectividad característica. Los autómatas celulares que encarnan nuestra mente dejan de comunicarse y se vuelven una isla biológica.La biología evolutiva nos imparte una lección testaruda y profunda. Las grandes percepciones sobre la naturaleza humana nos llegan a menudo del estudio de las moscas, los gusanos y otros seres vivos de la gama baja. David Olson, de la Universidad de California en Davis, ha tenido la idea extraordinaria de suministrar LSD (tripi, en la jerga) a las moscas y a las ratas. En ambos casos, la droga hace que las neuronas emitan nuevos axones y dendritas, y por tanto se conecten entre sí con nuevo vigor (Cell Reports). No han hecho los experimentos obvios en humanos —eso lleva más tiempo y papeleo—, pero los biólogos saben que lo que es verdad en moscas y en ratas es casi siempre un universal en todo el mundo animal. Y han podido determinar los mecanismos exactos por los que actúa el LSD como estimulante de la conexión neuronal.Javier Sampedro, Lucy, El País 14/06/2018 [https:]]



En una investigación de nuestro laboratorio liderada por los neurocientíficos Sandra Báez y Agustín Ibáñez publicada en la prestigiosa Nature Human Behavior, estudiamos a 66 exmiembros de un grupo paramilitar de Colombia. Se les hizo una extensa evaluación, incluyendo pruebas de juicio moral, reconocimiento de emociones e inteligencia, entre otras. En la tarea de juicio moral, se les presentaban a los participantes historias en las que una persona infringía un daño sobre otra de manera intencional o accidental, y tenían que decidir qué tan permisible o no era cada acción. Los resultados evidenciaron que los terroristas basaban sus decisiones más en el resultado de las acciones (el daño) que en la integración entre el resultado y la intención. Esto significa que juzgaban más permisibles los daños intencionales y menos permisibles los daños accidentales. Este patrón de respuesta se mostró específico del grupo de exparamilitares en comparación con personas no-criminales y con criminales no-terroristas. Las conclusiones indican un perfil cognitivo específico que resulta coherente con su tendencia a fijarse en ideas y metas que persiguen sin importar el medio. Nuestros resultados también van en línea con las teorías que proponen que los terroristas suprimen las barreras instintivas y aprendidas que previenen de dañar inocentes, como la empatía y la conducta prosocial, probablemente en relación con factores individuales y presiones grupales.
Son opciones morales deontológicas aquellas que se basan en principios y que tratan de preservar los derechos de los individuos potencialmente afectados por ellas. Las opciones utilitaristas –también llamadas consecuencialistas- son las que buscan la obtención del mayor bien de forma agregada (para la mayor cantidad de personas posible), por lo que anteponen ese mayor bien a consideraciones relativas a principios o a derechos individuales.Por otro lado, los juicios morales son el resultado de la interacción entre varios sistemas neuronales, aunque ninguno de esos sistemas está específicamente destinado a elaborar juicios morales. Esos sistemas se caracterizan por contar con unos determinados neurotransmisores, como la dopamina, en el caso de la ruta mesolímbica de recompensa, y la oxitocina, en las rutas de las que depende la cognición social. Por ello, es previsible que los genes que codifican la producción de las proteínas receptoras de esos neurotransmisores, como DRD2 (dopamina) y OXTR (oxitocina), puedan tener efectos en las opciones morales.Los juicios deontológicos que se oponen a dañar a una persona al objeto de ayudar a un número mucho mayor de individuos están asociados a una mayor actividad de la amígdala. Esta estructura neurológica se encuentra densamente interconectada con la corteza prefrontal ventromedial (VMPFC), área que juega un papel decisivo en la integración de los elementos afectivos en la toma de decisiones. Al parecer, la amígdala genera una respuesta negativa inicial a la posibilidad de causar daño a una persona o personas, y la VMPFC es la responsable de integrar la respuesta de la amígdala en el juicio que se forma teniendo en cuenta todos los elementos y bienes en juego. Los juicios opuestos (utilitaristas o consecuencialistas), que se basan en un análisis de coste y beneficio y que buscan favorecer al mayor número de personas posibles, se asocian con la activación de la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC), un área cerebral implicada en un modo de procesamiento más deliberativo (y supuestamente racional).El vínculo entre el juicio moral deontológico, por un lado, y las respuestas afectivas que promueve la amígdala y la VMPFC, por el otro, sugieren que la oxitocina juega un papel importante en la elaboración de las respuestas automáticas negativas a las acciones que causan daño. La oxitocina es, de hecho, muy importante en la amígdala, en la que sus receptores son mayoritarios. Por otra parte, la vasopresina es un neurotransmisor muy próximo a la oxitocina, tanto desde el punto de vista estructural como funcional, y se halla implicado en varios comportamientos sociales importantes, como la agresión, la afiliación y la formación del vínculo de pareja.Juan Ignacio Pérez, Un polimorfismo genético que afecta a los juicios morales, Cuaderno de Cultura Científica 11/06/2018 [https:]]



Andrés Moya, La complejidad de la naturaleza humana, Revista de Libros 01/03/2010 [https:]]a) Existen otras formas de aprendizaje. Por ejemplo, el individual, basado en el acierto y el error, o el social, que recurre a la imitación. Existen más. La particularidad del aprendizaje assessor consiste en el hecho de la aprobación o reprobación parental o realizada por otros miembros de la comunidad.
b) Todos ellos, incluido el aprendizaje assessor, tienen una relación indirecta con la selección natural. La mayor o menor eficacia biológica asociada a individuos en poblaciones donde aparecen tales prácticas de aprendizaje supone, o debe suponer, un incremento de las mismas si finalmente han evolucionado. De lo contrario no las detectaríamos.
c) El que el aprendizaje, bajo las modalidades comentadas, haya evolucionado en determinadas especies es producto de pasos previos en la evolución del cerebro. Esta circunstancia es importante porque ayuda a entender que la historia previa, la aparición de determinadas características, condiciona en buena medida el espectro de las que puedan aparecer en un futuro.
d) Sigue siendo muy importante averiguar, por otro lado, por qué han evolucionado unas formas de aprendizaje en unas especies y no en otras, por qué algunas disponen de más de una y por qué el aprendizaje assessor no parece estar presente en especies filogenéticamente próximas a la nuestra.

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| Tiziano. Bacanal de los andrios. 1523-26 |
Vaig anar als boscos perquè desitjava viure deliberadament, afrontar tan sols els fets essencials de la vida, i mirar d'aprendre el que m'havia d'ensenyar, per no descobrir, en morir, que no havia viscut.





La política existe porque la verdad no es relativa. Solo a modo de ejemplo: si la verdad fuese relativa, los partidarios de la independencia de Cataluña y quienes quieren que permanezca como parte de España no tendrían por qué discutir; bastaría que unos y otros creyeran mucho en eso que desean, y así los primeros vivirían en un mundo en el que Cataluña es un estado independiente, mientras que para los segundos seguiría integrada en el estado español. Por suerte o por desgracia, la verdad será la que será, y a algunos les hará más felices y a otros menos. La política consiste, precisamente, en el proceso de transformar la realidad (o evitar que se transforme) teniendo en cuenta que los deseos, valores y preferencias son a menudo contradictorios entre sí. Por supuesto, la política no ha solido ser democrática a lo largo de la historia: las aspiraciones de la gran mayoría fueron “tenidas en cuenta” por muchos gobernantes, sí, pero justo para impedir que se cumplieran “en exceso”. Lo que hace un sistema político sea democrático es, sobre todo, el hecho de que las opiniones y preferencias de cada persona no sólo se “tengan en cuenta”, sino que cuenten lo máximo posible: que cada uno pueda reconocerse en las leyes vigentes en su comunidad.Es por este motivo que la llamada “democracia directa” es, en general, una pésima idea. Oímos habitualmente la queja de que en las elecciones “no todos los votos cuentan igual”, y de algún modo es cierto: algunos partidos obtienen más escaños con un número de votos mucho menor que otros. Pero quienes así se lamentan obvian el hecho de que, en un referéndum, los votos de los perdedores no cuentan absolutamente nada. La democracia directa, entendida de modo radical, no es otra cosa que la dictadura de la mayoría.Pero existe un problema quizá mayor: las opciones entre las que elegir no son nunca tan simples como un sí y un no. Cada problema político admite muchas soluciones distintas, y en un proceso realmente democrático, cada uno tendría no solo el derecho a depositar su voto, sino también a presentar su propia propuesta legislativa. En este caso, lo normal sería que ninguna propuesta obtuviera más que una proporción insignificante de los votos, y si la más votada se convirtiera en ley, eso querría decir que la inmensa mayoría de los ciudadanos estarán en contra de esa propuesta en concreto (y su voto “no habrá valido nada”). Así, tan importante o más que el poder de votar a favor o en contra de una ley, es el poder de decidir qué propuestas se van a presentar a votación, y ejercer este poder mediante “democracia directa” no haría más que incrementar el caos.Justo porque deseo vivir en una sociedad democrática, no me gustaría un régimen de veleidosas idas y venidas en cuyas leyes sería casi imposible sentirse representado y en el que estaríamos al albur de los caprichos de un grupo, o pudiéramos someter a los demás a nuestro antojo si tenemos la habilidad o la suerte de encontrar suficientes secuaces. La política democrática es sobre todo el arte de pactar, de tal manera que las leyes sean elaboradas mediante un sistema que la inmensa mayoría reconozca como legítimo, aunque luego cada uno pueda no estar de acuerdo con tal o cual ley. Es por esta razón por la que todas las sociedades democráticas establecen criterios muy estrictos para los procesos legislativos (empezando por sistemas electorales que incentivan la creación de coaliciones, antes o después de las elecciones propiamente dichas), y exigen mayorías políticas y sociales tanto más amplias cuanto más transcendentales son las leyes que se han de aprobar.Esto debería ser un aviso para navegantes en estos tiempos en los que tanto se clama por reformas constitucionales (empezando por la de crear un nuevo estado independiente): en una democracia, las reglas supremas deben gozar del mayor consenso posible, y esto implica, teniendo en cuenta que hay millones de personas que no compartirán tus preferencias políticas, que casi con toda seguridad tendrás que renunciar a que esas reglas sean justo las que a ti más te gustarían, igual que los demás tendrán que renunciar a satisfacer al máximo sus preferencias. La tentación de romper el statu quo y aprovechar una pequeña mayoría coyuntural para ningunear a los oponentes políticos es lo que cualquier verdadero demócrata tendría que evitar siempre, igual que la tentación de atrincherarse en el statu quo para hacer eso mismo. A día de hoy, la gran pregunta es: ¿tenemos políticos capaces de resistir esas tentaciones y lanzarse a buscar el consenso?Jesús Zamora Bonilla, Contra la democracia directa, the journalist 08/06/2018 [https:]]






La emoción base del carnaval es la vergüenza. La vergüenza es un miedo, miedo a habernos excedido, a haber llegado más allá de dónde nos parece que podemos, o que debemos llegar. Por eso la vergüenza tiene que ver con nuestra identidad, con nuestra propia imagen. O mejor, tiene que ver con nuestra identidad social, con la imagen de nosotros que vemos reflejada en los demás, o que creemos que los demás perciben en nosotros. Tiene que ver con nuestro rol, con el papel social que hemos adquirido, que presentamos a los demás.El carnaval es la posibilidad de no ser quienes somos, de quitarnos la careta, poniéndonosla. En el fondo de dejar aparecer facetas que se pasan todo el año escondidas. También somos esa persona que aparece bajo el disfraz. Ese rol que nos tapa puede desaparecer durante unas horas y ya no sentimos el peso de la responsabilidad, podemos dejar salir cosas nuestras, aspectos de nosotros mismos que se pasan mucho tiempo reprimidas, escondidas. En el carnaval, detrás de una máscara, podemos dejar salir esos aspectos nuestros que nunca dejamos aflorar, que la responsabilidad social no nos deja sacar.Antonio Esquivias, El carnaval desde las emociones: quitarnos la careta, Antropología emocional 09/02/2016 [https:]]



| PROBLEMA | SISTEMA FUNCIONAL | EMOCION | FUNCIÓN ESPECÏFICA |
| Problemas de Superviciencia Física | |||
| Depredación | Lucha-Huida | Miedo Rabia | Evitación de la amenazaEliminación de la amenaza |
| Enfermedad | Selección de comida | Asco Interés | Evitar microbios/parásitos Aprender acerca de nuevas comidas/recursos |
| Problemas de Reproducción | |||
| Encontrar pareja | Sexo Apego | Deseo Amor | Aumentar la probabilidad de contacto sexual Compromiso para un vínculo a largo plazo |
| Mantener la pareja | Protección de la pareja | Celos | Proteger la pareja de rivales |
| Proteger los hijos | Cuidados | Amor filial Simpatía/Compasión | Aumentar el vínculo entre padres e hijos Reducir el malestar de individuos vulnerables |
| Problemas de gobierno del grupo | |||
| Cooperación y Engaño | Altruismo Recíproco | Culpa Ira o Cólera Gratitud Envidia | Reparar una transgresión propia en la reciprocidad Motivar al otro a reparar la transgresión Señalar y recompensar el vínculo de cooperación Reducir diferencias excesivas en igualdad |
| Organización del grupo | Dominancia-Sumisión | Vergüenza Desprecio Admiración Orgullo Asco Moral | Pacificar a un probable agresorMostrar bajo estatus Reducir el estatus inmerecido de otro Dar estatus a una entidad más grande que el yo Mostrar alto estatus Evitar a los miembros del grupo que violan los valores culturales |
| Otros cooperan | Otros engañan | |
| Tú cooperas | Confianza Amistad | Suspicacia ( antes) Ira ( después) |
| Tú engañas | Ansiedad ( antes) Culpa ( después) | Asco Rechazo |
Ahora que es época de libros se me viene a la cabeza el divertido comentario que me hizo una alumna en una sesión de radio en que discutíamos sobre drogas. “A ver – nos dijo – , puestos a hablar de drogatas todos conocemos el caso de Don Quijote, que era adicto a los libros, y de tanto leer y leer se volvió loco y empezó a ser un problema para todos...”. Conclusión de mi alumna: toda adicción es mala, y todo adicto es un drogadicto. ¿Es esto cierto? ¿No tendría, lo que es bueno, ser precisamente adictivo? ¿Es eso de leer como posesos – las aventuras del poseso hidalgo manchego, por ejemplo – un argumento a favor, o en contra de las drogas?... Sobre esto trata nuestra última colaboración el El Periódico Extremadura. Para leer el artículo completo pulsar aquí.


L'esdeveniment conceptual més important de la física del segle vint va ser el descobriment que el món no està subjecte al determinisme. La causalitat, durant molt de temps bastió de la metafísica, va quedar derrocada, o almenys inclinada i en suspens: el passat no determina exactament el que passarà després.



