El ansia de conocer pasa siempre, en una u otra medida, por la invitación socrática a intentar ser espejo reflexivo de sí mismo, pero desde luego no se satisface con ello. A veces, conocer es quizás precisamente salir de sí mismo, salir de la redundancia estéril a menudo coincidente con la auto- observación.
Conocer es enfrentarse a la alteridad, ya sea superando su opacidad, ya sea eventualmente generando tal alteridad, en cuyo caso el conocimiento se emparentaría de alguna manera a una operación creativa, a la forma de confrontación de la alteridad que caracteriza al artista.
Víctor Gómez Pin, Asuntos metafísicos 31, El Boomeran(g), 14/01/2014
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