"A mediodía el aire estaba vivo sobre la tierra, como una llama: centelleaba, se ondulaba y brillaba como agua fluyendo, reflejaba y duplicaba todos los objetos, creando una gran Fata Morgana. Allí arriba respirabas a gusto y absorbías seguridad vital y ligereza de corazón. En las tierras altas te despertabas por la mañana y pensabas: Estoy donde debo estar" .
Isak Dinesen (Karen Blixen). Memorias de África.