En 1510 Antonio de Montesinos parte con otros misioneros dominicos al Nuevo Mundo, arribando a la Isla La Española en el mes de Septiembre. Allí descubren el trato que los indios reciben de los encomenderos, esclavizados y utilizados como mano de obra para la explotación de los campos y las minas. Después de deliberarlo en comunidad, deciden hacer denuncia pública de tal situación siendo Montesinos su portavoz. Es el 4º domingo de adviento (21 de diciembre de 1511). Asisten a la misa todas las autoridades: el Virrey, Diego Colón, los oficiales del rey y todas las familias importantes. Sube a púlpito fray Antonio de Montesinos. Tomando como lema de su sermón la frase "Yo soy la voz que clama en el desierto" (Lc 3, 4), proclama: “Yo soy esa voz de Cristo en el desierto de esta isla”. Y continúa así: [Fragmento] "Esta voz, dijo él, que todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y creador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos? ¿Estos, no son hombres? ¿No tienen almas racionales? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos? Tened por cierto, que en el estado [en] que estáis no os podéis más salvar que los moros o turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo". Fray Bartolomé de las Casas, Historia de las Indias.
Para saber más: [jubileo.dominicos.org]
Con nuestros alumnos nos hemos preguntado si este texto tiene algún lugar en el presente. ¿Hay razones para clamar hoy?