“Compré ‘El origen de la tragedia’ y aún no sé qué ha pasado ni quién provocó la tragedia. Total, que al final resulta que la única tragedia es haber pagado por este timo”, explica uno de los primeros clientes defraudados, que ha cambiado el libro incomprensible por un simpático imán de nevera con la cara de Virginia Woolf. “No solo falla el texto sino también la edición. Compré ‘Crepúsculo de los ídolos o cómo se filosofa con el martillo’ y no viene ni un esquema ni se habla de martillos ni nada. Por cómo escribe, es evidente que este señor no ha usado un martillo en su vida”, declara otro lector (sigue leyendo)
Pregunta: ¿Cuál fue el último tattoo que se hizo Nietzsche antes de morir en 1900?