tú le besarás el culo."
Los Soprano, Nietzsche y la muerte de Dios. Tony Soprano, el mafioso protagonista tiene un problema muy nietzscheano. Y es que aunque él quisiera ser un león en transición a la voluntad juguetona y despreocupada del niño, sin embargo, está atrapado por el fardo moral de ser un mulo de carga.