Da un poco de vértigo pensar que los talentos inconmensurables de Platón y Aristóteles se encontraron en la Academia del primero. Las conversaciones y disputas debieron de ser antológicas. El pintor renacentista Rafael Sanzio captó a la perfección la clave del enfrentamiento intelectual entre ambos, entre el idealismo del primero (el dedo índice apuntando al mundo inteligible de las ideas) y el naturalismo del segundo (la palma que señala hacia este mundo, en el que se entremezclan hilemóficamente materia y forma) en la célebre pintura que algún día debéis visitar en los Museos Vaticanos de Roma.
PD. Pinchar en la imagen para saber qué filósofos fueron los representados por Rafael