
El neurólogo Francisco J. Rubia cree que nuestra civilización occidental se basa en tres ilusiones cognitivas, es decir, tres "espejismos" producidos por nuestra cultura y que creemos que existen sin plantearnos si realmente existen. Aunque la ciencia los está poniendo últimamente contra las cuerdas.
Los espejismos, con los que nos vamos a encontrar frecuentemente en la Historia de la Filosofía, son:
- Espejismo del yo
- Espejismo del libre albedrío
- Espejismo del amor romántico
En el Banquete de Platón se estableció una de las formulaciones canónicas del amor romántico. Y las otros dos presuntos "espejismos", el de la existencia de nuestro yo y de la libertad humana, los veremos detenidamente con Kant y Descartes, por ejemplo. Para que veáis la actualidad estas cuestiones os dejo alguna de las referencias a uno de los experimentos más relevantes y que más tinta están haciendo correr en su interpretación filosófica en los últimos tiempos: Benjamín Libet sobre la determinación neuronal de la conducta. En su blog en El País sobre ciencia Pere Estupinya lo cuenta estupendamente
Libet pidió a una serie de voluntarios que realizaran una serie de acciones con su brazo mientras registraba la actividad eléctrica de diversas áreas de sus cerebros y el momento exacto en que ellos creían que tomaban la decisión.
Los resultados indicaron que ciertas zonas del córtex prefrontal relacionadas con la planificación de acciones motoras se activaban medio segundo antes de que los individuos fueran conscientes de su elección.
Inicialmente los datos de Libet fueron tomados con escepticismo y aparecieron varias críticas al planteamiento metodológico de su experimento, pero desde entonces y con mejores técnicas han sido replicado en numerosísimas ocasiones.

En la revista de Filosofía Thémata hay un interesante artículo de apenas ocho páginas de Francisco J. Soler que discute las consecuencias filosóficas de dicho experimento.
PD. Por cierto, a Benjamín Libet le otorgaron el primer Premio Nobel de Psicología. No hay tal premio oficialmente pero sí uno "virtual", concedido por la Universidad de Klagenfurt. Se lo concedieron por
"for his pioneering achievements in the experimental investigation of consciousness, initiation of action, and free will"
