Vaya por delante: Sí a 3 años de ESO más 3 años de bachillerato.
Pero no a las chapuzas.
Señor Wert, las consecuencias de su propuesta ya las tenía que tener usted bien estudiadas, que para eso es usted el ministro proponente. Y en una situación de miseria presupuestaria como la presente, que nos salga con que tiene que estudiar también su coste, pues resulta patético. Le ha estallado a usted su propuesta entre las manos.
¿Y los agentes implicados? El Señor Ministro se refiere, claro está, a la escuela privada concertada que puede ver cómo se le evapora el actual cuarto de ESO si se transforma en primero de bachillerato, pues como es lógico y normal, los padres querán que sus hijos comiencen el bachillerato en el mismo centro en que puedan continuarlo.
En consecuencia: Tiene usted a la concertada, especialmente a la escuela religiosa, asustada; a los sindicatos de la enseñanza, que no se enteran, diciendo que su propuesta beneficia a la escuela concertada; a Cataluña (que sí tiene un cálculo aproximado del coste de su reforma y tiene mucha escuela concertada) radicalmente en contra; a las comunidades autónomas de su color político, disciplinadas, pero no convencidas; a los padres inquietos por saber si el primer curso del futuro bachillerato será universalmente gratuito como el actual cuarto de ESO; a unos maestros (los de los centros que imparten actualmente bachillerato) aplaudiendo y otros (el resto) temblando.
Hágase un favor, Señor Ministro: retire la propuesta y preséntela usted en septiembre.
Añadido tras leer a Ridao:
"Si se fijan, su nombre [el de Wert] se escribe de corrido con cuatro teclas consecutivas en el teclado. Eso tiene que significar algo bueno por fuerza".
Confiemos, pues, que en algo hay que creer.