Nota 1: Por cierto un injerto es un método de propagación vegetativa artificial.
Nota 2: Aquello del freudo-marxismo nunca fue en realidad más que volutas de humo de intelectuales tardíos (que son los que escriben notas a pie de página de pensamientos ajenos) que, sin saberlo, estaban dando una forma venerablemente izquierdista a la individualidad propietaria de Locke. Entre materialismo y empirocriticismo estos intelectuales descubrieron que el sujeto político lockiano era incompleto porque sólo aspiraba a ser propietario de sus bienes materiales. Para ser un individuo completo (desalienado, se decía) debía ser también propietario de sus deseos. Y así es como nació el freudo-lockismo, como un hijo que uno considera propio simplemente porque nunca se fijó muy bien en la cara del vecino. Por eso la socialdemocracia postmoderna le ha dado sus apellidos.