La primera sorpresa que me ha proporcionado este libro se encuentra en la página 23. Resulta que la afirmación tajante de que la política consiste, en su esencia, en la distinción entre amigos y enemigos, no es de Schmitt, sino de Baltasar Álamos de Barrientos, que la escribió de su puño y letra en su Tácito español ilustrado con aforismos, redactado en la cárcel en 1594 y publicado en Madrid en 1614 (hay edición del Centro de Estudios Constitucionales, 1987). Este descubrimiento se lo debe Kervégan a G. Maschke, que lo recoge en su Der Tod Carl Schmitts (Viena, Karolinger, 1987, p. 80, n. 137). Soy un deudo o deudor de tercera. Álamos de Barrientos es un representante de lo que dio en llamarse el "tacitismo español", que es un nombre muy maquiavélico (véanse los discursos del florentino) para lo que comúnmente se conoce como realismo político.

En fin, amigos, que nos moriremos sin habernos enterado de nada. O quizás vosotros tengáis más suerte. Es lo que os deseo.