En una de sus frases más citadas, afirmaba Nietzsche que sólo creería en un dios que supera bailar. En ciertos contextos, el baile puede llegar a ser incluso subversivo, y encontramos no pocos ejemplos de bailes que han estado prohibidos a lo largo de la historia. El baile simboliza el cuerpo, la expresión fugaz de un movimiento armonioso y es siempre señal de alegría. En el baile se reflejan algunos de los valores centrales de la filosofía nietzscheana: ¿hubiera sido Michael Jackson el Dios de Nietzsche, si este hubiera vivido a finales del siglo XX?